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Un monolito recuerda en Iruzkun a las 16 víctimas del 36 de Sartaguda

Sartaguda

Sartaguda


 

Los 16 vecinos de Sartaguda que fueron asesinados por los golpistas de 1936 en Iruzkun, situado en Ollacarizqueta (Valle de Juslapeña) serán recordados con un monolito instalado el pasado sábado cuando se cumplían los 83 años de la barbarie.

Detenidos los primeros días del golpe, fueron encarcelados en la Prisión Provincial y en el Fuerte de San Cristóbal. El 16 de noviembre de 1936 fueron trasladados a las bordas de Iruzkun, donde fueron asesinados a la mañana siguiente.

El 8 de enero de 1979, tras semanas de búsqueda y gracias a la pastora Plácida Ibero, las familias localizaban, exhumaban y llevaban sus restos a Sartaguda, dejando en la fosa los restos de otras 20 personas exhumados el pasado octubre y que de momento no han sido identificados. Tal y como indican fuentes de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra 1936 (Affna’36), si se logra conocer la identidad de los 20 restos humanos localizados el pasado octubre y cuya identidad investiga la Sociedad de Ciencias Aranzadi, sus nombres serán añadidos a la placa del monolito instalado el sábado “para recordar, a quién pase por este lugar y vea esta piedra, esta placa y estos nombres, la barbarie que se cometió en esta tierra en 1936”.

Diario de Noticias, 19 de Noviembre de 2019


 

Documentos clandestinos para recuperar la memoria histórica en Iruñea

Azpilagaña Kartela

Azpilagaña Kartela


José Luis Díaz y Patxi Erdozain han recopilado más de 4.000 documentos, la mayoría de Nafarroa, que han permitido recuperar una parte importante de la memoria histórica de este pueblo y transmitirla a las nuevas generaciones. Una muestra significativa de esa recopilación puede verse en el Centro Comunitario del barrio iruindarra de Azpilagaña a lo largo de este mes.

A pesar de que han transcurrido 43 años, todavía sigue impactando la imagen de Amparo Arangoa con el cuerpo completamente amoratado de cintura hacia abajo. Era vecina de Leitza y fue detenida y torturada en dependencias de la Guardia Civil en 1976, cuando la monarquía borbónica ya había tomado el relevo a la dictadura. Esta es una de las imágenes que pueden verse en la exposición ‘Navarra a través de documentos clandestinos (1940-1980)’, organizada por Orreaga Fundazioa y la Comisión de Fiestas de Azpilagaña.

La exposición consta de 16 paneles que hacen un recorrido histórico a lo largo de cuatro décadas, desde el final de la Guerra de 1936 hasta la transición política del franquismo a la monarquía.

A modo de preámbulo, la muestra se abre con el bando del general Mola en el que declara el estado de guerra, bando publicado en ‘Diario de Navarra’ el 19 de julio de 1936 bajo el título ‘¡Viva España!’.

En esa portada llama la atención la noticia referente a la muerte del comandante jefe de la Guardia Civil en Nafarroa, que fue asesinado por intentar oponerse al golpe de Estado preparado por el general Mola. El ‘Diario de Navarra’ se erigió en portavoz oficial y presentó ese asesinato del siguiente modo: «Ayer noche a las ocho y cuarto a consecuencia de un accidente desgraciado ocurrido en el cuartel, dejó de existir el comandante jefe de la Guardia Civil de Navarra don José Rodríguez Medel. Descanse en paz».

Los documentos clandestinos más numerosos proceden de la década de los años 70, ya que con anterioridad a esa fecha resultaba muy complicado recopilar y guardar información debido al férreo control que ejercían las fuerzas franquistas.

Entre esos primeros documentos figura una octavilla, distribuida por los carlistas, en la que hacían un llamamiento a manifestarse el día 3 de diciembre de 1945 en Iruñea para mostrar su adhesión al ‘príncipe regente’, Javier de Borbón-Parma. La manifestación fue prohibida y a consecuencia de los enfrentamientos se produjeron 12 heridos de bala y más de 100 detenciones, un dato significativo por tratarse de la represión a un grupo político que había colaborado activamente en el levantamiento armado.

La exposición recoge numerosas fotografías que reflejan los movimientos políticos, sociales, sindicales, ecologistas y culturales que se desarrollaron en Nafarroa a lo largo de esas cuatro décadas, además de octavillas y comunicados de organizaciones que se movían en la clandestinidad.

También refleja la gran represión que hubo en Nafarroa en los años de la transición de la dictadura a la monarquía, una época clave que se ha conocido como el ‘régimen del 78’ y cuyas consecuencias son evidentes cuatro décadas después.

«Un documento excepcional»
La muestra se cierra con «un documento excepcional», según explica José Luis Díaz, que lo considera uno de los más importantes de la recopilación que ha realizado junto con Patxi Erdozain. Se trata en concreto de las órdenes que el capitán general de la región militar de Burgos cursó al gobernador militar de Gipuzkoa el día 14 de febrero de 1981 (en vísperas del golpe de Estado del coronel Tejero), ordenándole el empleo de armas de guerra si había resistencia popular al golpe.

Esa orden escrita, a modo de «ratificación de las instrucciones telefónicas», dice textualmente lo siguiente: «Confirmación día 23-2-81. Ante resistencia positiva inmediato arresto y confinamiento dirigentes parlamentarios y locales de H.B. y E.E. De acuerdo instrucciones anteriores no se tolerará la menor insurrección popular. Ante resistencia local empleo total armas de guerra, sin miramientos. Reclutamiento inmediato para apoyo de leales organizaciones del Movimiento. Dios guarde a V.E. muchos años».

Esta exposición de Orreaga Fundazioa iba a estar abierta hasta el próximo día 20, pero se ha prolongado hasta final de mes.

Naiz|2019/11/16