Noticias / Berriak

Memoria a cobijo entre los montes de Igal

Ahaztuak 1936-1977

Ahaztuak 1936-1977


Desde ayer, el recorrido de la memoria tiene en Igal un lugar de referencia con la inauguración del barracón de los esclavos del franquismo, reconstruido este verano por iniciativa del Gobierno de Navarra, una inauguración con aires de fiesta y carácter oficial, con presencia de todos los colectivos implicados.

Un público atento de todas las edades siguió el acto de inauguración del que ya es un ‘Lugar de Memoria’.

Organizado por el Concejo de Igal, el Ayuntamiento de Güesa, la Junta del Valle de Salazar y el Gobierno de Navarra, con la colaboración de Memoriaren Bideak, el acto sencillo al que dieron forma las voces comprometidas en la causa de la memoria, se inició con el Himno de la República y la descripción de aquel espacio de José Barajas, uno de los 2354 prisioneros del Batallón Disciplinario número 6, que los ocuparon durante los años 1940 y 1941 en los que abrieron la carretera de Igal a Vidángoz, de Salazar a Roncal.

Su testimonio, como el de otros prisioneros andaluces , Andrés Millán entre ellos, o el del vizcaíno, Xabier Santamaría, que hablan de su sufrimiento como cautivos: de frío, hambre y de miedo, han sido fundamentales para poder reconstruir el barracón este verano en un campo de trabajo de voluntariado internacional promovido por el Gobierno (INDJ, Paz y Convivencia e Instituto de la Memoria) y con la participación de la empresa de arqueología Trama.

“Se trata de una iniciativa que viene a ser la continuación de un trabajo que se lleva desarrollando en los valles de Salazar y Roncal desde hace tiempo”, explicó Edurne Beaumont, conductora del acto, coautora junto con Fernando Mendiola del libro Esclavos del franquismo en el Pirineo y miembro de Memoriaren Bideak, que trabaja desde el 2004 para reivindicar su memoria.

Desde entonces, las iniciativas se suman en los dos valles herederos y testigos de las humillaciones sufridas por los prisioneros y de la represión “que fue peor que la guerra”, como escribía David, el nieto de José Barajas, parafraseando a su abuelo.

“Aquel 2004 Memoriaren Bideak colocó el monolito en el Alto de Igal e inició sus homenajes anuales. En el 2016 la escuela de Roncal recordó a los prisioneros que estuvieron cautivos en ella. Desde este verano, la maestra Camino Oscoz tiene una placa en lo que fue su escuela de Güesa, y con la reconstrucción del barracón, Igal se convierte en un lugar de referencia e el Estado en reconocimiento a los esclavos y esclavas del franquismo”, subrayó.

continuidad Ayer el momento en Igal estuvo impregnado de una mezcla de tristeza y alegría, como bien expresó el vecino Celestino Larrabe, de 87 años, en cuya cabeza ayer se agolpaban recuerdos de la miseria de los prisioneros y del humo de su supervivencia en las laderas cercanas. Las mismas imágenes compartía Manuel Jaúregui, de la misma edad. “Creo que aún los estoy viendo. En la curva de mi casa empezaron a abrir la carretera a pico y pala. ¡Daban pena!”

Como mejor recuerdo, se llevaron los cautivos gratitud inmensa a la vecindad que les socorrió en aquel tiempo terrible. Lo puso de relieve, Xabier Santamaría, con su emotivo testimonio del ejemplo de su padre, prisionero en Igal, cuya foto ha sido la base para la reconstrucción.

El relato lo completó el infatigable exprisionero Luis Ortiz, incondicional en los homenajes de Igal, a punto de cumplir 102 años. Ayer Luis estaba feliz “por el trabajo hecho para contar la verdad”.

Y es lo que ayer se pudo celebrar. “Gracias a muchas cosas y muchas personas”, como recalcó la consejera Ana Ollo citando a todos los agentes implicados, al tiempo que recordaba la labor pendiente y la necesidad de dar contenido al lugar y mantenerlo. Todo fue en un reconocimiento adornado con la voces , la música y las danzas de un valle unido en su común empeño por sacar a la luz la verdad de su pasado.

Diario de Noticias, 30 de Septiembre de 2018


 

Homenaje en Sartaguda a las víctimas navarras del golpe militar de 1936

Sartaguda

Sartaguda


 

Más de 500 familiares de las víctimas del golpe militar de 1936 han recibido este sábado el reconocimiento del Gobierno de Navarra y la reparación institucional de su memoria en un acto presidido por la Presidenta del Ejecutivo foral, Uxue Barkos y celebrado en el Parque de la Memoria de Sartaguda.

El acto ha contado con una amplia representación institucional entre las que figuraba la presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznárez, la consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo, la consejera de Cultura, Deporte y Juventud, Ana Herrera, y el alcalde de Sartaguda, Paolo Albanese, además de varios representantes de las asociaciones memorialistas y de diversas localidades navarras. En su momento más emotivo, el acto ha contado con las intervenciones de Josefina Campos, Áurea Jaso y Julio Sesma, en representación de las familias de las víctimas navarras del golpe militar.

En su intervención, la Presidenta de Navarra, tras saludar a las familias de las víctimas presentes en el acto, ha resaltado el compromiso del Gobierno de Navarra desde 2015 en la tarea de reconocimiento y reparación de la violencia padecida por todas aquellas personas y sus familiares: “las políticas del cambio se han plasmado en diferentes ámbitos, y el trabajo en Memoria Histórica ha sido, sin lugar a dudas, uno de ellos. Navarra no podía esperar más a que su Gobierno asumiera la responsabilidad que le corresponde en el trabajo de reconocimiento y reparación a todas aquellas familias que tanto sufrieron la injusticia de la violencia, de manera que la memoria ha sido una de las piedras angulares de nuestra labor”, ha dicho.

Así mismo, ha afirmado que el reconocimiento de la violencia sufrida “era una deuda institucional a la que se debió dar respuesta hace mucho tiempo, pero ha sido ahora cuando ha llegado. Reconocer y recordar lo que ocurrió en nuestra tierra era y es, así lo deseamos, reparador para cada familia en un plano individual. Lo es, sin lugar a dudas, para toda la sociedad navarra en su conjunto. Pero, además, reconocer y recordar lo que ocurrió era y es, sobre todo, justo”.

Exhumaciones tempranas

La Presidenta ha tenido una mención especial para las personas que, en cerca de 40 pueblos navarros, principalmente de la Ribera, entre 1978 y 1980 tomaron la iniciativa de la sociedad civil y, sin apoyo institucional, impulsaron las llamadas exhumaciones tempranas: “a quienes tomasteis parte e hicisteis posible que ahora hace 40 años, en tantas localidades, por propia iniciativa y sin contar con apoyo institucional, se acometieran aquellas exhumaciones tempranas que tanto han representado para muchas familias de Navarra”.

Aquellas exhumaciones tempranas finalizaron en muchos casos en funerales multitudinarios. Se erigieron panteones en los que se depositaron los restos mortales recuperados y se colocó en ellos una placa que recogía los nombres de las víctimas. La primera de las exhumaciones de aquel periodo se llevó a cabo el 5 de marzo de 1978 en Marcilla.

En los primeros años del siglo XXI, con el esfuerzo de las asociaciones memorialistas comenzó una segunda etapa de exhumaciones, con un criterio científico y la aplicación de técnicas de antropología forense y los análisis de ADN.

Liderazgo del Gobierno

Desde 2015, tal y como ha explicado la Presidenta Barkos en su alocución, el Gobierno de Navarra ha asumido el liderazgo en el reconocimiento y la reparación de las víctimas y sus familias. Estas nuevas políticas públicas de memoria son fruto de la convicción con la que está trabajando este Gobierno, pero han sido posibles también “gracias a las familias y a las asociaciones que durante todos estos años habéis mantenido viva la llama de la memoria. Más aún. Las familias nos habéis dado una lección con vuestro tesón y con vuestro mensaje: un mensaje de convivencia basada en la memoria, en el recuerdo de la injusticia cometida, con el afán de construir una sociedad mejor”, ha dicho.

La Presidenta del Gobierno también ha resaltado 2018 como un año de alto valor simbólico por la coincidencia de varios aniversarios: 5 años de la aprobación de la Ley Foral de Memoria Histórica;15 años de la Declaración del Parlamento de Navarra en pro del reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos fusilados a raíz del golpe militar de 1936;80 años de la fuga de Ezkaba y 40 años de la primera de las exhumaciones tempranas.

Para finalizar, Barkos ha asegurado que “el Gobierno de Navarra está desarrollando políticas públicas que dan respuesta no solo a las razones que animan y explican todos estos aniversarios sino, sobre todo, que dan respuesta a las personas que durante tanto tiempo han reclamado que el compromiso con la memoria y con las víctimas fuera atendido por la máxima institución, la que nos representa a todos y a todas”. En último término ha confirmado que “este Gobierno seguirá firme en la defensa de la memoria” reivindicando, “como ya hice el año pasado en Gurs, memoria para reconocer y reparar;memoria para convivir;memoria para respetar;memoria para no caer en el olvido;memoria para que aquellos trágicos acontecimientos no vuelvan a repetirse”, ha concluido.

El acto ha comenzado a las 12 de la mañana con el ondeo de la bandera de Navarra y la interpretación del Himno de Navarra por la banda de gaiteros. A continuación ha tomado la palabra Paolo Albanese, alcalde de Sartaguda, y tras él han dado su testimonio Josefina Campos, Aurea Jaso y Julio Sesma, en representación de las familias de las víctimas. El acto ha concluido con las palabras de la Presidenta, un aurresku bailado por el dantzari de Sartaguda, Víctor Macua, ante el muro del Parque donde se recogen los nombres de los más de 3.000 asesinados en Navarra, y una ofrenda floral.

Diario de Noticias, 15 de Septiembre de 2018