Xabier Irisarri. Navarra por sus derechos y libertades

Un año más, y van dieciséis, Orreaga Fundazioa sale a la calle el día 3 de Diciembre para conmemorar el NAFARREN BILTZARRA – DIA DE NAVARRA. Un año más como contrapunto a los actos institucionales que organiza el Gobierno de Navarra con su carácter artificial y antinavarro.

En esta fecha en que también se conmemora el Día de San Francisco Javier y el del Euskara, desde Orreaga Fundazioa queremos reivindicar nuestra pertenencia a esta comunidad que durante siglos formó parte de los estados Europeos, hasta que fuera conquistada violentamente por España. Este día 3 estaremos en Iruñea para reivindicar derechos y libertades nacionales como navarras y navarros que somos, contribuyendo así humildemente a intentar que entre todos cambie de rumbo nuestra trágica historia.

Quienes desde tiempos pasados y sus descendientes actuales y trabajan para que Navarra sea “como las demás provincias”, vinculada y sojuzgada por el Estado español, además de la violencia, han empleado y emplean la mentira del pacto foral y la “voluntaria entrega”; mentira que por muchas veces repetida no deja de ocultar los hechos que hicieron y hacen que no se realizara la historia que nos merecíamos.

La conquista de Navarra continúa hoy desde 1200, 1512, 1620 y repercute sobre la libertad e integridad, física y psíquica de toda la ciudadanía de la nación Navarra, que por ahora padece indefensa la brutalidad institucional. Cada vez somos más los ciudadanos de este Reino los que no aceptamos semejante situación.

Los Fueros navarros son los derechos civiles y políticos que históricamente se dio la sociedad. Son su libertad, legalidad, igualdad, justicia e independencia, osea la base sobre la que se construyó toda una forma de convivencia que ahora reivindicamos. Con el desmantelamiento del sistema jurídico estatal de Navarra, que se hizo sin la intervención de nuestras cortes en 1841, o el llamado amejoramiento de 1982, desapareció la posibilidad de organizarnos y vivir según nuestras costumbres y creencias. Los Fueros con mayúsculas nada tienen que ver con los actuales, otorgados desde Madrid después de arrebatarnos por la fuerza nuestro propio gobierno.

Pero… ¿por qué queremos una Navarra libre e independiente? Porque queremos vivir con libertad en una legalidad decidida en Navarra. Porque queremos pertenecer a un estado donde la justicia esté al servicio de todos sin excepción. Porque queremos disponer de nuestros  recursos de manera justa y democrática. Porque queremos que los delincuentes que nos gobiernan no decidan sobre el territorio foral, agrediendo al medio ambiente y a los ecosistemas. Porque sencillamente queremos ser nosotros mismos sin ingerencias foráneas.

Hace 110 años el pueblo navarro levantó por cuestación popular el Monumento a los Fueros, donde se puede leer “para simbolizar la unión de los navarros en la defensa de sus libertades, libertades aún más dignas de amor que la propia vida”. Este monumento todavía no está inaugurado, lo que nos da una idea que intereses defendían y defienden los gobernantes manejados por Madrid… por tanto, nos corresponde a la ciudadanía hacerlo y esto significaría el seguir adelante con los ideales de aquellos navarros y navarras que defendieron nuestro Reino, algunos hasta la muerte.

Reivindicamos un autogobierno real, donde no exista el expolio fiscal, mediante un denominado convenio económico y su cupo -que en la práctica es un saqueo sin contrapartidas- Reivindicamos la recuperación de la “Lingua Navarrorum” sin el actual apartheid lingüístico con la zonificación territorial contra el euskera. Así mismo, estamos por unos medios de comunicación públicos, donde desaparezcan las ilegalidades de TV y radio en euskera, como el caso de Euskalerria Irratia.

Apoyamos otros valores y sobre todo otra forma de gobernar, donde podamos disponer de nuestras propias finanzas al servicio de la mayoría. No debemos soportar más casos de corrupción como la desaparición de la entidad bancaria pública CAN, herramienta importante para la gestión de nuestros recursos económicos. No a la supeditación de la economía a intereses de fuera y de dentro, donde su mayor expresión es el brutal crecimiento del paro. No al sometimiento religioso a la iglesia española, que ha hecho posible la imatriculación de más de 1000 bienes levantados con el esfuerzo de nuestros antepasados, pertenecientes ahora a un estado extranjero como es el Vaticano. Además, ahora se mete a dar lecciones a las mujeres sobre comportamiento y sexualidad.

En este Día de Navarra, no podemos olvidar a los jóvenes sin futuro, a los más necesitados y a los que sufren las consecuencias de un sistema injusto manejado por unas multinacionales ambiciosas y sin escrúpulos. Esto no sería posible sin el apoyo de unos políticos con un bajísimo perfil cultural, ético y democrático.

Xabier Irisarri (Presidente de Orreaga Fundazioa)