Maravillas Lamberto tiene desde hoy una plaza en Iruñea

Maravillas Lamberto

La joven Maravillas Lamberto, asesinada por el franquismo, cuenta desde hoy con una plaza en el barrio pamplonés de Lezkairu con la que el Ayuntamiento quiere rendir homenaje a esta joven y a su familia, y simbolizar su “compromiso con la Memoria Histórica”.

Maravillas, nacida en Larraga en 1922, quiso acompañar a su padre, un militante de UGT, cuando en 1936 fue detenido. El Fondo Documental de Memoria Histórica de la Universidad Pública de Navarra recoge que la niña fue víctima de repetidas violaciones hasta que la asesinaron junto a su padre.

Maravillas Lamberto es por ello “una de las figuras que encarna la represión franquista en Navarra”, sostiene el Ayuntamiento, que por decisión del alcalde, Joseba Asiron, ha querido dedicarle un espacio público de la ciudad.

Una decisión que ha agradecido la hermana de Maravillas, Josefina Lamberto, quien ha comentado que después de “82 años de dolor” este reconocimiento supone “un poco de paz en nuestros corazones” aunque, ha subrayado, “no podemos perdonar ni olvidar”.

El alcalde ha destacado por su parte que todos los actos memorialistas son merecidos, pero esta iniciativa era “la más esperada, necesaria y sentida por las especiales circunstancias del caso”, ya que Maravillas, “víctima inocente como todas”, cometió el “único pecado de no querer dejar solo a su padre”.

Era de noche cuando acudieron a la casa de Vicente Lamberto en busca de éste y “de paso cometieron una de la mayores barbaridades. Un crimen que ha aterrorizado por la injusticia y el ensañamiento, porque engañaron, secuestraron y asesinaron” a “una chiquilla”, ha afirmado Asiron.

“A nadie salvo a estos matones podría ocurrírseles vileza mayor”, ha aseverado, y recordado el franquismo “tenía claro que aterrorizar era la mejor manera para imponer su dictadura del terror”, como “también lo tenía claro un viejo conocido de esta ciudad, el general Mola”, cuando dijo que era preciso “dejar la sensación de dominio eliminado sin escrúpulos ni vacilación a todo el que no piense como nosotros”.

Así,”perdido todo”, las hermanas de Maravillas tuvieron que trasladarse a Pamplona donde vivieron en “penuria, con nieve y alpargatas en los pies”, una familia a la que “demasiados” años después, ha concluido el alcalde, “se rinde tributo, al padre y a las mujeres de su vida”, y con ellas “a todas las mujeres víctimas de la violencia fascistas”.

Tras las intervenciones ha tenido lugar una ofrenda floral con bandera republicana bajo la placa de la plaza con el nombre de Maravilas Lamberto, en cuya memoria se ha recitado un poema y la Coral Paz de Ciganda ha interpretado “Maravillas”, compuesta por Fermin Balentzia y con arreglos de Imanol Erkizia.

Esta nueva plaza de Lezkairu tiene 13.000 metros cuadrados, similar a la Plaza del Castillo, con zonas verdes y columpios, puesto que el Ayuntamiento quiere que sea un lugar de gran uso vecinal teniendo en cuenta que anexos a ella hay en forma de “L” otros 6.000 metros cuadrados donde está prevista la construcción de viviendas.

Con esta plaza Lezkairu aumenta sus espacios públicos dedicados a la mujer, ya que en mayo del año pasado se inauguraron seis plazoletas con los nombres de otras tantas mujeres de diferentes épocas que forman parte del “Parque de las Pioneras”.

Diario de Noticias, 10 de Febrero de 2018


 

Maravillas Lamberto Yoldi, 14 años, violada y fusilada

Muchos conocieron su historia, una de las más espeluznantes de la masacre de 1936, en el acto de Sartaguda – donde se ha inagurado el parque de la memoria- . Lo hicieron a través de la emotiva balada compuesta por Fermin Balentzia, el popular cantautor navarro: «La noche los vio entrar/ eran hombres sin luz/ venían a todo gritar/ eran la muerte azul./ La escalera crujió/ cuando salías tú/ con tu padre a dejar/ tu niña juventud./ Maravillas, Maravillas/ florecica de Larraga/ amapola del camino/ te seguiré donde vayas./ A Monreal, a Otsoportillo,/ a Sartaguda, a Santacara,/ para sembrar las cunetas/ de flores republicanas».

Fue el 15 de agosto de 1936, «el día de los auroros y con las iglesias llenas», según ha escrito una de las personas que acudieron a Sartaguda y que descubrieron ese sábado la historia de Maravillas y de su padre, Vicente Lamberto, militante socialista de Larraga, del que la niña decidió no separarse aunque le costara la vida. Tenía sólo 14 años, pero sabía bien adónde se lo llevaban los falangistas, por lo que insistió en acompañarles. Su final hasta duele contarlo. A Maravillas la violaron reiteradamente antes de matarla. El cadáver desnudo no fue descubierto hasta muchos días después, cuando ya se pudría. Se lo habían echado a los perros.

El nombre de Maravillas Lamberto Yoldi aparece hoy en el gran panel colocado en el Parque. «La muerte no fue capaz/ de sepultar tu mañana/ ni podrá pintar de olvido/ la acuarela de tu alma», canta Balentzia. Pero su estela estuvo a punto de perderse en las tinieblas de la Historia. Los fascistas, avergonzados sin duda, intentaron taparla para siempre. El historiador Iñaki Egaña contó el periplo vital de una de sus dos hermanas, Josefina. Esta niña, a la que la Guardia Civil dio un caramelo cuando les abrió la puerta para llevarse también a su madre, se hizo monja, y su orden la envió al lugar más lejano posible del mapa al saber la historia familiar. Josefina terminó en Karachi (Pakistán). «Cuenta que ni un solo día de su vida ha dejado de llorar a su hermana Maravillas y a su padre Vicente, que las pesadillas la desvelan a pesar de los somníferos y que el ser humano es malo por naturaleza. Que el mundo de los vivos puede ser como el peor de los infiernos concebidos por Dante. Y su desasosiego se ensancha cada día porque sabe que Maravillas no tendrá una tumba en la que depositar sus lágrimas infinitas», escribió Egaña.

(Gara)


MARAVILLAS DE LARRAGA, FLORECICA DEL CAMINO

La mañana del sábado 10 de febrero del 2018, Joseba Asirón y concejales de la corporación municipal de Iruña, acompañados por asociaciones de Memoria Histórica, representantes políticos de Navarra y una nutrida presencia de vecinos de Larraga, han inaugurado una plaza de 13000 m2 dedicada a la memoria de Maravillas Lamberto Yoldi, en el espacio urbanizable de Lezkairu, donde se proyecta construir modernas viviendas en un terreno de 6000 m2. Tendrá columpios y zonas verdes. Modelo de crecimiento de periferia urbana, donde ya hay calles dedicadas también a mujeres pioneras.

En el viejo corazón de Iruña, sin embargo, junto al monumento imperecedero de Los Caídos, con los asesinos ya desalojados, culpables de un genocidio todavía impune, hay una plaza llamada de la Libertad, con su placa inaugurada hace unos años que eliminó otra con el nombre de un conde faccioso, y en la trasera del tétrico monumento, una plazuela que se desdobló para darle el nombre de un ilustre arquitecto, muy relevante, a lo que parece, en nuestra memoria colectiva…. La Plaza de Serapio Esparza.

Sucede también que, en estos días fríos de febrero, los dos monumentos erigidos a pie de fosa en Ibero y el Perdón en recuerdo de decenas de víctimas del Franquismo, han sido pintarrajeados con la rojigualda borbónica. Parece que los fanáticos derechistas que antaño predicaron odio y exterminio, y después el olvido obligado y necesario para la reconciliación, como abanderaba Felipe González, hoy no aceptan que se sepa la verdad, y siguen defendiendo “la gran obra de depuración y castigo”, el gran crimen de lesa humanidad que cimenta y cimentará el Reino de España mientras no se haga justicia.

Durante el homenaje de este sábado, Josefina Lamberto agradeció el reconocimiento a su hermana Maravillas, pero recordó a todos que “no podemos perdonar ni olvidar”. Nadie le ha pedido perdón. Para ella se guarda lo que tuvo que pasar con su madre durante los muchos años que siguieron a la matanza, época oscura de represión, humillación y dolor. Tras 82 años de impunidad para los criminales, la justicia brilla por su ausencia, y tal vez tarde en llegar más que la construcción de las viviendas junto a la Plaza Maravillas.

El 21 de abril próximo va a celebrarse en Larraga, su pueblo natal, un homenaje a todas las mujeres republicanas represaliadas, a su sufrimiento, y no sólo como hijas, hermanas, esposas y madres sobrevivientes, sino por haber sido objetivo prioritario de un genocidio planificado y sistemático que las mancilló, las rapó y las sacó a pasear por sus pueblos ensuciadas hasta los pies en sus propias heces después de obligarlas a tomar aceite de ricino, las difamó, se mofó de ellas, las torturó, las violó y a callar, en aquellos tiempos en que la culpa de su desgracia recaía en ellas mismas, las mujeres “rojas”, castigadas por autoridades fascistas del régimen militar bendecido por una Iglesia blasfema, que cobijó cobardemente bajo palio su infernal desorden, dejando a estas mujeres en la miseria, multándolas y quitándoles lo poco que tenían, robándoles incluso a sus hijos, y viviendo por años sin término señaladas, junto a los asesinos victoriosos y laureados, a los que llegaron a servir como criadas.

Mujeres vejadas y mujeres asesinadas. Pero cada primavera, nacen las amapolas en los campos y caminos de nuestra Navarra, el mejor homenaje al cuerpo de Maravillas nunca encontrado, florecicas sencillas que nos recuerdan la tierra teñida de sangre roja y republicana. Toda Navarra cada primavera se viste de Maravillas, una niña que amaba la vida y luchó sin uñas ni violencia, agarrándose al brazo de su padre para que no se lo llevaran. Tanto amor no cabe en una placa, sólo en el corazón y la memoria que la mantendrá viva de generación en generación.

Ni perdón ni olvido, querida Josefina Lamberto, sólo justicia, verdad y reparación para una niña de la Navarra republicana, como miles de mujeres, que fueron y sois sueño y semilla de libertad.

Asociación Maravillas Lamberto, florecica de Larraga