Juventud y veteranía, por la Memoria en el Alto de Iga

homenaje 2017 igal

homenaje 2017 igal



Con el txistu del incondicional, Xanti Begiristain, acompañado al tambor de Andoni Uzkeda, se asomaron ayer los llamados “esclavos del franquismo” al Alto de Igal, para recibir el homenaje organizado por el colectivo Memoriaren Bideak.

Luis Ortíz, Vicente Lacasia, Josefina Lamberto y Arcadio Ibáñez, centenarios y octogenarios, no faltaron a su cita anual con el acto que recuerda a los 2.354 antifascistas que entre los años 1939-1941 hicieron la carretera que une Igal y Vidángoz; a sus familiares que sufrieron castigo y a todas las personas de los valles de Roncal y Salazar represaliadas tras el golpe del 36.

A esta edición, la número 14, llegaron con paso más corto, precedidos del Zanpanzar de Burlada y acogidos por Juan Kruz Lakasta. Su voz tocada como siempre por la emoción al recordar, llegó firme y clara al grupo de defensores de su causa, reforzado este año por jóvenes músicos concienciados, el reconocimiento de políticos y docentes y la denuncia de activistas del presente.

De este modo, la voz de la joven Saioa Ventura dio paso al guión del acto que tiene como objetivo ser un espacio de denuncia de la vulneración de derechos humanos en el pasado y en el presente. Ahí donde Memoriaren Bideak engarza con personas y colectivos que trabajan en torno a esas cuestiones, este año con la causa de las personas refugiadas y migrantes.

Begoña Huarte, activista desobediente, integrante de la plataforma Iruñea Ciudad de Acogida (Iruñea Harrera Hiria) y detenida hace unos meses en Grecia por intentar ayudar a migrantes a llegar hasta aquí denunció las políticas migratorias de Europa. “Porque no elegimos ni dónde ni cuándo nacemos, pero sí somos iguales y tenemos los mismos derechos” recalcó sin dejar de mirar a los cuatro protagonistas de la mañana, para conectar su lucha antifascista con “la necesidad actual de lograr una sociedad más justa, libre y feliz… y de dar respuesta a la gran crisis humanitaria”.

Lugar de memoria
La música de Eihar Gardeazabal y Martín Ciriza (Grupo Acera) precedió a la intervención de Susana Lusar, directora del colegio de Roncal, lugar de cautiverio durante el curso 1939-40 para más de 1.000 prisioneros que trabajaron en la pista. A partir de ahora, lo recordará una placa colocada esta semana y los mojones de piedra realizados por el alumnado para señalar el camino a los barracones.

“Hemos traído esta historia al presente gracias a nuestra profesora Maider Lasa, para conocer los hechos, fortalecer valores y aprender de los errores”. Significó asimismo que Educación y las instituciones tienen que dar respuesta al silencio producto del miedo de tantos años”. En ello, este centro ha sido un ejemplo de reconocimiento conjunto, de docentes, Ayuntamiento y Gobierno, compromiso que respaldaron ayer con su presencia, el alcalde de Roncal, Aitor Garmendia junto a Álvaro Baraibar y Jose Miguel Gastón( Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos). Tras ella, los segovianos del grupo Excómunion, implicados en el movimiento de recuperación de la memoria, entraron con fuerza al grito de: “Porque fueron, somos, y porque somos serán” .

Testimonio hasta el final
“Aquí estamos para dar testimonio hasta el último momento”, expresó la octogenaria, Josefina Lamberto (Larraga) que repasó su atroz recuerdo , “No se puede creer, pero fue real y no fantasía. Nos robaron la vida y todo”; al tiempo que pidió al Gobierno que “sigan trabajando para encontrar los restos de su padre, Vicente Lamberto, asesinado junto a su hermana Maravillas, violada y. después asesinada.

Le tomó la palabra Arcadio Ibáñez (Miranda de Arga) hijo y sobrino de asesinados en el 36, quien expresó a duras penas que : “Mientras les recordemos seguirán vivos”.

Las penurias de Luis Ortiz (Bilbao) y Vicente Lacasia,(Burgui) , cautivos, condenados a trabajos forzados en diferentes campos relatadas, con sus voces inocentes de quienes todavía no entienden qué mal hicieron para merecer tanto castigo, se llevaron el largo y cálido aplauso con el que se elevó la temperatura de la ya dura y calurosa mañana; y el Aurresku de Gorka Mediavilla, que cerró el acto antes de la comida de hermandad, en Vidángoz.

web Diario de Noticias, 17/06/2017