Hallan el primer libro escrito en euskera y desaparecido durante siglos

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La Asociación ‘Aziti Bihia’, formada por jóvenes filólogos que preparan su tesis doctoral en la Facultad de Letras de la UPV/EHU, ha encontrado el primer libro escrito en euskera labortano clásico, un dialecto literario que fue empleado en las obras clásicas más importantes en lengua vasca –como ‘Guero’, de Pedro ‘Axular’, nativo de Urdax, entre otras–, y que sirvió siglos después como modelo para la configuración del euskera unificado o batua.

‘La Doctrina Chrisitiana’, escrita por el fraile franciscano Esteve Masterra en Burdeos en 1617, ha estado desaparecida y ha sido totalmente desconocida durante siglos hasta su reciente descubrimiento. La asociación comenzó hace meses a preparar la edición crítica de la segunda edición de ‘La Doctrina Christiana’ de 1623, pero los trabajos de investigación les han llevado a encontrar un ejemplar de la primera impresión en la Biblioteca Real de Dinamarca. Este descubrimiento ha permitido al equipo obtener valiosos datos para zanjar algunas dudas y discusiones suscitadas al respecto en el campo de la Filología vasca. Además han puesto en marcha un página web que recoge transcripciones notas e investigaciones sobre las diferentes ediciones realizadas hasta la fecha, así como el facsímil de la obra recién descubierta, ‘Materra: edizioa eta azterketa’.

Con este hallazgo, el equipo de filólogos ha dado con una de las primeras obras impresas en lengua vasca, precedida solo por ‘Linguae Vasconum Primitae’ de Etxepare (1545), ‘Testamentu Berria’, ‘Kalendrera’ y ‘ABC’ de Leizarraga (1571), la colección ‘Refranes y Sentencias’ (1596), la doctrina bilingüe del alavés Betolaza (1596) y la doctrina de Sancho de Elso, perdida y desconocida a día de hoy.

A pesar de que se sabía por referencias indirectas de la existencia de una primera edición de 1617, su forma y contenido han sido completamente desconocidos para los lectores e investigadores de todos los tiempos. El investigador Manuel Larramendi manejó una edición posterior en el siglo XVIII, y a finales del siglo XIX, en su bibliografía de clásicos euskéricos, Julién Vinson ya daba por perdidos todos los ejemplares de la primera edición. En épocas más recientes, todas las investigaciones en torno a la obra de Materra se han basado en copias del único ejemplar conocido y conservado en Oxford, de la segunda edición profundamente ampliada y modificada de 1623, o en ediciones ulteriores.

eldiario.es 16/02/2015