Euskal Memoria ha presentado “Euskararen Kate Hautsiak. Memoria de la represión lingüística”

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En esta ocasión la fundación Euskal Memoria ha trabajado el tema de la represión lingüística mediante el libro que ha escrito David Anaut, basándose tanto en la memoria documental como en la memoria viva. Al acto de presentación. realizado en el Palacio de Aiete de Donostia, han asistido, entre otras personas, Marina Bidasoro y Zigor Etxeburua en representación de la Diputación de Gipuzkoa, Joan Mari Torrealdai, Xabier Mendiguren, Itziar Aizpurua, Joxe Manuel Odriozola, Sagrario Aleman, así como representantes del movimiento social del euskera encabezado por el secretario general de Kontseilua Paul Bilbao.

“Marginación, prohibición, desprecio, castigo, represión… Tanto el euskera como sus hablantes hemos sufrido mucho, durante mucho tiempo, porque han querido hacer desaparecer nuestro idioma. No lo han conseguido, pero el daño producido es parte de nuestro presente”, con esas palabras ha dado comienzo al acto de presentación del libro Euskararen kate hautsiak. Memoria de la represión lingüística la representante de la Fundación Euskal Memoria Arantxa Erasun.

Según ha declarado Erasun, su objetivo es que este libro sea una herramienta válida para toda la ciudadanía, tanto en el presente como en el futuro. “En la transmisión a las generaciones futuras nos es imprescindible el relato, conocer y divulgar lo que se ha hecho en contra del euskera y de sus hablantes, puesto que solamente reconociendo lo ocurrido podremos cerrar las heridas abiertas y romper con las cadenas que encadenan el euskera”, ha declarado.

Dadib Anaut ha explicado las razones para elegir el título del libro. Ha dicho que el título debía recoger los dos ejes principales del trabajo.

“Uno de los ejes que hemos trabajado en el libro, se trata de la conculcación y persecución del Euskara; el segundo eje se trata del movimiento que ha defendido y fortalececido el euskera, es decir Euskalgintza (movimiento social a favor del euskera)”.

Y a explicado el significado del título: “por una parte, que la vulneración que hemos sufrido tanto el euskera como sus hablantes ha conseguido romper la cadena del euskera en algunos momentos y lugares y que la ha dejado a punto de romperse en otros tantos. Por esa razón Euskararen kate hautsiak (las cadenas rotas del euskera). Afortunadamente no lo ha conseguido. Por otra parte, la ciudadanía ha conseguido en numerosas ocasiones romper con las cadenas que tenían encadenado al euskera. Por esa razón Euskararen kate hautsiak (las cadenas rotas del euskera).

Anaut ha declarado que la vulneración del euskera cuenta con características propias y han tratado de plasmarlas en la publicación. Entre otras cosas, ha dicho que es una constante histórica, que comenzó hace muchísimo tiempo, que ha perdurado a lo largo de los años y que aún no ha terminado. Por otra parte, que también ha vivido diferentes formas y que se produce con diferentes intensidades y formas: en ocasiones visible o manifiesta y severa y en otras ocasiones más suave y silenciosa. Y Aunque no siempre, en ocasiones eficaz.

El libro, a parte de recoger una especie de crónica, cuenta también con capítulos sobre el euskera y su historia, con el objetivo de contextualizar la conculcación. Se ha hecho un esfuerzo en plasmar las diferentes formas de vulneración, utilizando ejemplos y testimonios tanto escritos como orales.

“Hemos querido reunir los testimonios tanto escritos como los que nos han dejado las voces de la ciudadanía, puesto que quienes han sufrido esa vulneración tienen nombres y apellidos. La conculcación del euskera no es algo abstracto, le ha ocurrido a alguien, lo ha sufrido un hablante, una persona. Por lo tanto es imprescindible recoger las voces de esas personas”, ha dicho Anaut.

Teniendo en cuenta que es un ejercicio de recuperación de la memoria, ha sido imprescindible hacer una retrospectiva al pasado. Especialmente al siglo XX y sobre todo en lo que respecta a los testimonios orales.

“La vulneración cuenta también con un reverso: Euskalgintza, el movimiento social en defensa del Euskara, un movimiento fuerte y rico. Hemos recogido también los testimonios de algunos de los protagonistas en este ámbito. Este libro, por lo tanto es un trabajo colectivo”, en palabras de Anaut. Ha agradecido su participación a todas las personas que han colaborado en él. Y ha hecho mención especial a Jean Haritxelhar, persona que fue entrevistada para el libro, fallecido recientemente.

El secretario general de Kontseilua Paul Bilbao ha sido el siguiente en tomar la palabra. Ha ratificado que la conculcación lingüística no ha cesado y que la normalización lingüística no cuenta con el sitio que le corresponde en la agenda política. Como ejemplo de esto ha citado el acto que se realizó hace dos años en esa misma sala. “Representantes políticos y sindicales de Euskal Herria se reunieron con un grupo de expertos internacionales para escribir un capítulo de nuestra historia, dando un paso significativo para finalizar con el conflicto. Por desgracia, los representantes del movimiento social del Euskara no estuvieron en Aiete, mejor dicho, nos invitaron la víspera de ese día histórico para que hiciéramos nuestras aportaciones”.

Bilbao ha declarado que en el contexto que vivimos hoy en día aún no ha finalizado la vulneración histórica que se recoge en el libro y ha citado algunos ejemplos. “Los mandatarios de un país han iniciado acciones judiciales contra las medidas que han tomado algunos ayuntamientos a favor del Euskara; ese mismo Gobierno ha ordenado investigar y criminalizar a más de mil docentes del modelo D; el Gobierno del otro Estado se basa en las leyes del siglo XIX para poner trabas a la educación en Euskara. Intentos constantes para romper la cadena”, ha declarado.

El secretario general de Kontseilua ha sugerido por cómo puede solucionarse esto: “En la situación actual darle a nuestro idioma centralidad y referencialidad va a traer mejoras, ya hemos podido comprobar eso tanto en la antigüedad como en la historia contemporánea. Por esa razón queremos poner el tema del euskara, el idioma propio de Euskal Herria en todas las agendas, para que se posicione de forma adecuada en el nuevo escenario”.