El futuro mapa contra el olvido

asamblea pueblos memoria

asamblea pueblos memoria


La profesora de Derecho Constitucional de la UPNA Cristina Zoco lo dejó muy claro en su exposición introductoria: “Estamos hablando de espacios físicos donde tuvieron lugar acontecimientos relacionados con la reparación de la Memoria Histórica. No se trata de ruinas romanas, de lugares con valor cultural…”. El objetivo es preservar esos lugares para que lo que pasó en ellos nunca más vuelva a repetirse. La normativa que se derive de este concepto tendrá repercusiones en actores y en cuestiones concretas. Así, generará obligaciones tanto a administraciones autonómicas como locales y estatales, por un lado, y también a particulares que puedan ser propietarios de estos terrenos. Administración y ciudadanía al fin y al cabo. En cuanto a las acciones, el objetivo es intensificar estos lugares, señalizarlos y garantizar su perdurabilidad asegurando su conservación, impidiendo obras y derribos si fuera necesarios así como dando cauce a expropiaciones… La explicación es que no se trata simplemente de que existan sino de que sirvan para transmitir las nuevas generaciones un mensaje de que la convivencia pasa por la verdad y por el reconocimiento y la reparación a las víctimas. De ahí la tercera línea de actuaciones relacionadas con estos espacios: la realización de actos públicos, la divulgación, la educación y la investigación.

Todo esto se hará en un contexto de transparencia y rigor procedimental desde todos los puntos de vista. Así, se estipulará todo un protocolo oficial de “declaración” de lugar de memoria histórica con un proceso de audiencia, información pública etc para que todas la personas o instituciones afectadas puedan dejar oír su voz. La declaración acabará publicada en el BON y además el espacio quedará reflejado en un registro público. Obviamente la ley también dará cobertura a las actividades de localización y exhumación.

Categorías

Fosas. La ley contemplará como uno de los tipos más extendidos de lugar de memoria histórica las tumbas comunitarias y otras fosas donde se enterraron a represaliados. Algunas de las más tristemente conocidas son la Tejería (Monreal), Valcaldera (Cadreita), Otsaportillo (Sierra de Urbasa), Cementerio de las botellas (Ezkaba), Olabe… La lista está por desgracia abierta ya que hay muchos cuerpos sin aparecer y otras tantas familias buscando a sus muertos desde hace años.

Fusilamientos. Los sitios de detención y fusilamiento también tendrán su apartado especial por la dureza de las escenas vividas que están documentadas. Hay subcategorías y algunos espacios muy singulares como El Fuerte de San Cristóbal, la cárcel provincial (Pamplona) o los fosos de la Ciudadela (Pamplona).

Trabajos forzados. Es una vertiente de la represión que inicialmente era más desconocida pero que varios historiadores han logrado documentar. Algunos de los escenarios de trabajos forzados son la escuela de Roncal, la carretera Igal-Bidangotz, la carretera Irurita-Artesiaga… En muchos de ellos hay instalados monolitos y se prevén nuevas actuaciones divulgativas. Gurs, el campo de Bearn, es una buena referencia en este sentido.

Espacios memoriales. Las Tres Cruces (Ibero), Memorial de las Fosas del Perdón, el Parque de la Memoria de Larraga y la Escultura de Peralta, sobre la represión de la mujer.

Itinerarios simbólicos. Algunos recorridos con itinerarios conocidos como la Fuga de Ezkaba (recientemente convertido en GR) o el Paseo de la Memoria (Sartaguda) tienen también relevancia para ser catalogados de lugar de memoria histórica.

Placas. La lista es aquí muy larga con los Adoquines-Tropezones, la placa de funcionarios en el porche de Diputación, placa sobre maestros en Plaza San José, placa en el Parlamento de Navarra, placa en el cementerio de Ezkaba y otras más en distintos ayuntamientos de Navarra.

Diario de Noticias, 17 de Febrero de 2018