Patrimonio / Ondarea

Patrimonio investiga el corazón del rey Carlos II de Navarra

Corazón de Carlos II

Corazón de Carlos II


El Servicio de Patrimonio Histórico del Ejecutivo foral ha realizado diversas intervenciones en el corazón de Carlos II de Navarra destinadas a retornar a su lugar los objetos en las mejores condiciones de conservación, aplicar tratamientos de estabilización que garanticen su preservación óptima, y obtener datos para iniciar un proyecto de investigación del conjunto funerario. En concreto, se han tomado muestras microscópicas de los restos de todos los componentes de las piezas, tejidos, ceras, policromías, madera, así como de los restos biológicos, pólenes, fibras o colonias de hongos incluidas, y del propio corazón para hacer el estudio de ADN y antropológico forense.

El pasado 8 de mayo, el corazón fue devuelto al Santuario de Ujué donde se conserva y custodia por designación del propio monarca, tras completarse el periodo de préstamo para su exhibición en la exposición Migravit, la muerte del príncipe en la Edad Media desarrollada en el Archivo Real y General de Navarra.

Todos los componentes y datos, acompañados de material gráfico, se han puesto en manos de diversas disciplinas para que, cuando las circunstancias lo permitan, se puedan elaborar estudios que ayuden a conocer mejor el proceso de embalsamado, la confección de los recipientes de custodia, las distintas intervenciones que ha sufrido el corazón desde su sepultura inicial el 18 de enero de 1387 hasta la actualidad, y todo aquello que la ciencia permita extraer y aportar al conocimiento del corazón del rey, informa el Gobierno. Este proyecto tiene también la finalidad de iniciar un expediente de declaración de Bien de Interés Cultural para el conjunto funerario, por su valor histórico-artístico y su excepcionalidad, no solo en Navarra, sino en España y en Europa.

conocer la dinastía de navarra y francia Son pocos los ejemplos que se pueden observar hoy en día de estos órganos regios sepultados en lugares diferentes del cuerpo del difunto, indican desde el Ejecutivo. Recientemente se han estudiado algunos, como el de Ricardo Corazón de León, el de Juan, duque de Bedford, y los trabajos en torno a la sepultura de Enrique II Albret. Este estudio científico abundará en el conocimiento de la dinastía de Navarra y Francia. El corazón del rey Carlos II de Navarra, una pieza funeraria de gran valor del patrimonio navarro, estuvo expuesto en el Archivo Real y General desde el día 27 de enero hasta el decreto del estado de alarma como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por la covid-19.

Una de las actividades programadas, y que sí pudo celebrarse, fue la conferencia de la catedrática de Historia Medieval Eloísa Ramírez, que explicó el origen de la tradición de la evisceración y su utilización como parte del programa propagandístico de la dinastía de los Capeto, linaje al que pertenecía el soberano navarro y cuya reivindicación defendió en la vida y en la muerte.

PARTICIPANTES En todo el proceso de exhibición del corazón y del proyecto de investigación han participado profesionales y entidades como el arzobispado de Pamplona-Tudela y la parroquia de Ujué, que han prestado el conjunto funerario; el grupo del proyecto Migravit, que eligió Pamplona para celebrar la exposición; y el Archivo Real y General de Navarra que ha facilitado sus instalaciones para custodiar esta pieza. Además, han participado las restauradoras Alicia Ancho y Raquel Pérez, que han aplicado todos los tratamientos necesarios; el doctor Francisco Etxeberria, que tomó las muestras forenses; y el laboratorio Nasertic encargado de los análisis genéticos.

También han tomado parte el Departamento de Biología de la Universidad de Navarra que tomó las muestras biológicas; el gabinete Medicis, que realizó un TAC; Alex Duró que realizó la fotogrametría; la empresa Muraria, por la revisión documental y la gestión del diseño expositivo, y la empresa Moreno Valles, que trasladó la pieza.

diario de noticias 16.05.2020


El testimonio de Euskal Herría en Soria

Euskal_Herria

Euskal_Herria


Reproducimos a continuación el artículo y entrevista publicado en el diario euskaldún EGUNKARIA por el periodista Xabier Martín. El artículo apareció en euskera y ha sido traducido por el propio Xabier Martín.

El testimonio de Euskal Herría en la provincia soriana de Castilla y León es rico y abundante. Así lo asegura cuando menos el escritor y periodista soriano Antonio Ruiz Vega. Esa creencia le llevó a escribir el año pasado el libro «Las relaciones entre Soria y Euskadi». Agotada ya la primera edición del trabajo, su autor está pensando en editar una segunda remesa.

Dejando atrás la Ribera de Nafarroa, al entrar en el norte de Soria el paisaje no cambia excesivamente, acaso las tierras sorianas pueden ser algo más secas. Sin embargo adentrándonos hacia el sur en territorio soriano la tierra va cambiando de color. Una vez llegados a la zona conocida como Pinares, los bosques se vuelven verdes, y ese verdor de los pinos se ve en todas direcciones. No es desde luego el mismo verde de los bosques de Euskal Herria, pero es innegable que ambos colores son terriblemente parecidos. Pero dejando aparte el paisaje, Soria y Euskal Herria tienen algo más en común. Según cuenta el escritor Antonio Ruiz el testimonio de Euskal Herria dejado en otro tiempo en la provincia soriana es más que evidente. Queriendo demostrar «que los dos pueblos han sido desde siempre hermanos», el escritor soriano ha investigado los trabajos de autores como Juan Bautista Erro Azpiroz, Sebastián Febrel, o Francisco García Berlanga, y a lo descubierto le ha unido sus propias conclusiones, fruto del trabajo de campo realizado personalmente. El idioma, la historiografía, la toponimia, la mitología, el folclore, las fiestas, las costumbres, y las instituciones, son factores que ha analizado Ruiz Vega a la hora de llevar a cabo su investigación.

Según asegura el escritor, los topónimos tienen una gran importancia para demostrar la raíz euskérica de muchos lugares sorianos. Urbión, Larralde, Celaya, Garagüeta, Aranzana u Ormaza son los nombres de algunos montes, ríos o pueblos de Soria, y parece lógico pensar que tienen una procedencia euskérica. La mitología también es importante al poner de relieve la estrecha relación entre los dos pueblos. Desde el pico más alto de la sierra de Aralar es posible avistar la laguna de Urbión en los días más claros. Es justo en esa laguna donde la diosa Mari o Maya (como se la llamaba antiguamente) de la mitología vasca encontraba refugio. De todo ello puede dar testimonio el pueblo soriano situado debajo del Urbión, llamado Villa de Maya.

Por otro lado en otro pueblo soriano, concretamente en Cascajosa, encontraron hace unos años un antiguo instrumento musical muy parecido a nuestro txistu. Al parecer, en el siglo XVII existía en Soria un instrumento que se tocaba con la mano izquierda, mientras la derecha se utilizaba para hacer el acompañamiento con el tamboril, al igual que se hace en Eukal Herria. Además, el ritmo más antiguo del famoso baile castellano de la Rueda, que se baila por ejemplo en el Burgo de Osma, es el de 5/8 según los entendidos. Dato que no tendría ninguna relevancia si ese mismo ritmo no se considerara desde siempre el ritmo por antonomasia del zortziko euskaldum.

Pero de cualquier forma las semejanzas no terminan ahí. No hay más que observar las fiestas de los pueblos de Pinares. La pelota, la toca, o la aizkolaritza, son deportes que se practican en esos pueblos en la época estival, y según cuentan los lugareños más veteranos, son tradiciones muy remotas en la zona. De igual manera, son también antiguas muchas casas construidas con un corte inconfundiblemente vasco. Los ejemplos más claros podían encontrarse hasta hace poco en San Leonardo de Yagüe.

Por último, merece también una líneas la tradición vasca de las instituciones sorianas, ya que según el autor Ruiz Vega, estas tomaron como modelo «las anteiglesias y merindades de Euskal Herria».

Antonio Ruiz Vega, periodista y escritor

«Castilla ha tenido características vascas desde siempre»

Antonio Ruiz Vega: “Ha sido una completa decepción”

Antonio Ruiz Vega tomando notas a la orilla del río LinaresEn la década de los 70 la librería del padre de Antonio Ruiz Vega fue lugar de encuentro de los familiares de los presos vascos que se encontraban en la cárcel de Soria y en general de los contrarios al régimen de Franco. Fua a través de esos vascos desplazados a Soria como desarrolló el escritor soriano un interés especial por Euskal Herria. Ruiz Vega está convencido de que en Soria existe una gran influencia vasca, de hecho ha escrito varios trabajos tratando el tema.

Pregunta.- Los pueblos que se encuentran próximos entre si suelen influenciarse a los largo de los tiempos. Sin embargo tu vas más allá…

Respuesta.- Mira, en Soria hay más de doscientos topónimos vascos y los topónimos son lo único que suele perdurar cuando las antiguas culturas desaparecen. En Soria siempre ha habido un número de habitantes pequeño y apenas han existido movimientos migratorios. Es por ello que aún hoy día podemos encontrar rastros de ese idioma euskal-ibero que seguramente se habló en toda la península. Es una teoría bastante obvia aunque algunos la rechacen.

Pregunta.- ¿Es posible observar esas similitudes en más lugares de Castilla?

Respuesta.- Sí. De hecho la reconquista contra los árabes comenzó en Nafarroa y por ello el reino de Castilla tuvo características vascas desde el principio, como por ejemplo a nivel de raza, lengua e instituciones. El espíritu revolucionario a favor de la democracia que en su día fue característico de los castellanos fue aprendido de los vascos.

Pregunta.- ¿Es posible que los topónimos vascos de algunos pueblos sorianos indiquen que alguna vez se habló euskara en esos pueblos?

Respuesta.- Eso no se puede demostrar, ya que esos topónimos son realmente antiguos. Lo que sí puede ser, debido a los tiempos que nos tendríamos que remontar, es que la lengua que se hablara en esos lugares fuera de la misma raíz que el euskara, aunque fuera una lengua distinta.

Xabier Martín Tejería
Centro de Estudios Tradcionales Cosas de Soria