Historia / Historia

Navarra no es Alemania…

Jaime Del Burgo

A veces, el tiempo es el mejor aliado de los cómplices.  Ya sea del asesinato político, del Holocausto o de los crímenes de la Guerra Civil española. Tanto da.

Anda la fiscalía alemana estos días contando con la colaboración de la comunidad académica de historiadores/as, para localizar y  encontrar a los cómplices de esa Solución Final judía. Una oficina con sede en Luisburgo (Alemania) lleva más de diez años rastreando, como el historiador Mikelarena, archivos y tomando declaraciones  a testigos para poder enjuiciar a los cómplices de esa barbarie. Esta oficina, que se llama Oficina Central para el esclarecimiento de los Crímenes del Nacionalismo,  ha investigado más de 7.000 casos. No de asesinos en serie, de transportistas de los trenes de la muerte o de quienes apretaron el gatillo. No, se trata de investigar a los colaboradores, a quienes formaron parte de la maquinaria nazi en su intento de exterminio.

Fernando Mikelarena, historiador navarro,  ha estudiado a fondo la sangría cunetera en Navarra durante la Guerra Civil. Y pone nombres y apellidos a los responsables con la certeza que dan los datos y el análisis riguroso de los hechos.

Fernando ha sido denunciado por un delito de   injurias y calumnias graves por algunas referencias que ha realizado sobre Jaime del Burgo Torres, a quien se refiere en una publicación como «jefe de requetés«. La querella ha sido interpuesta por un nieto de Jaime del Burgo. La denuncia versa sobre el hallazgo del historiador sobre Jaime del Burgo, en su libro “Sin piedad, limpieza política en Navarra 1936. Responsables, colaboradores y ejecutores,”  (Pamiela editorial) donde se relata que Jaime del Burgo fue jefe de requetés de Navarra desde el 18 de octubre del 36. Y ahí hubo responsabilidades, -lo dejamos así- como las que buscan con total libertad, transparencia democrática y memorialística, los historiadores alemanes.

Pero Navarra no es Alemania. Ni la sensibilidad por la verdad está a la misma altura. Porque el concepto de memoria dista mucho más de los 2197 kilómetros que nos separan de Luisburgo.

Paco Roda


 

Se publica un diccionario biográfico sobre los 6.000 presos del fuerte de Ezkaba

Viisita a Ezkaba

La autora, nieta de un represaliado en San Cristóbal, ha recabado datos desde 2008

La librería Katakrak, ubicada en la calle Mayor del Casco Viejo de Pamplona, acogió ayer la presentación del libro titulado Entre rejas: Diccionario biográfico del Fuerte de San Cristóbal/Ezkaba. La autora, Hedy Herrero Hernán, es nieta de Teodoro Hernán Aguado, el preso nº 760 del Fuerte de San Cristóbal. Este fuerte fue una prisión entre 1934 y 1945 y escenario de una de las mayores fugas de la historia, cuando 1.938 reclusos protagonizaron una escapada fallida en 1938.

Hedy Herrero sujeta un tomo de ‘Entre rejas’, ayer en la librería Katakrak .

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Ayer, Hernán explicó que empezó a buscar y cotejar los datos movida por la curiosidad de la historia de su abuelo, pero también gracias al listado de Félix Sierra, quien ya había publicado las identidades de 4.901 presos del Fuerte. En esta obra, ella ha añadido 1.017 identidades más, así como una pequeña biografía de casi todos los presos que pasaron por Ezkaba, ya que contó, todavía quedan unos cientos sin identificar.

La investigadora relató cómo en San Cristóbal las condiciones de vida de los condenados eran extremas, y cómo a partir de julio de 1936 empezaron a entrar en el Fuerte los represaliados en la Guerra Civil, siendo antes los presos comunes los que iban para allí. Asimismo, explicó que muchos de ellos fueron presos gubernativos, que no tuvieron un juicio previo, y que la mayoría de este tipo de presos fueron navarros. «Estos presos gubenativos recibían la libertad, y así constaba en la documentación oficial, sin embargo nada más liberarlos les fusilaban».

Entre otras curiosidades, la autora destacó que muchos de los represaliados fueron familiares de personalidades públicas. Entre ellos se encontraba el tío gallego de los actores americanos Martin y Charlie Sheen, llamado Matías Estévez, quien se exilió a Argentina después de conseguir la libertad. Otros actores con familiares represaliados en Ezkaba, en este caso sus abuelos, fueron Pepe Viyuela y Miriam Díaz Aroca y también los políticos Tania Sánchez y Willy Meyer. A la mayoría de ellos, explicó Hernán, se les culpó de rebelión militar.

Por último, destacó que para la obra se han creado fotomontajes, para que el público pueda ver fotos antiguas de los reclusos, junto con fotos del fuerte en la actualidad.

Diario de Noticias, 30.12.2020