Agate Deuna 2016 – otsailak 4

agate_eguna

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La celebración de “Santa Ageda Bezpera” (víspera de Santa Águeda), el día anterior al 5 de febrero, se da en muchos pueblos de Euskal Herria y como no en Alde Zaharra de Iruñea. Durante ese día existe la costumbre muy difundida, de salir a cantar las “coplas de vísperas de Santa Águeda”. La salida se hace en cuadrillas que recorren las calles de los pueblos y los barrios de caseríos, yendo de puerta en puerta, cantando coplas a la santa y recogiendo dinero para diferentes causas. Todo esto se hace llevando bastones y palos con los que se golpea el suelo de manera rítmica.

La temática de las coplas es variada. Algunas recuerdan a la santa y otras con temáticas más “populares”. Cada lugar suele tener sus letras. En ocasiones van también acompañados por bertsolaris. Una de las canciones que se interpretan ese día, dice:

SANTA AGEDA, OTSAILAK 4
Zorion etxe hontako denoi
oles gatoz egitera gatoz
aterik ohitura zaharra
aurten berritzeko asmoz.

Ez gaude oso aberats diruz
ezta ere oinetakoz.
Baina eztarriz sano gabiltza
eta kanta nahi degu gogoz.

Santa Ageda bezpera dugu
Euskal Herriko eguna.
Etxe guztiak kantuz pozteko
Aukeratu deguna.

Santa maitea gaur hartu degu
Gure bideko laguna.
Haren laguntzaz bete gentzake
egun hontako jarduna.

PARA CONOCER ALGO SOBRE LA HISTORIA DE SANTA AGUEDA

Santa Águeda, virgen y mártir, fue una joven siciliana de singular belleza que vivió en el siglo III. El senador Quintianus intento poseerla, pero fue rechazado por la joven, que se había comprometido con Jesucristo. En venganza el senador ordenó que la torturaran y que le cortaran los senos. La respuesta de la Santa fue “Cruel tirano, ¿no te da vergüenza torturar a una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?”. Finalmente fue arrojada sobre carbones al rojo vivo en la ciudad de Catania, Sicilia (Italia).

Según cuentan un año después de su muerte, el volcán Etna hizo erupción y los pobladores de Catania pidieron su intervención logrando detener la lava a las puertas de la ciudad. Desde entonces es invocada para prevenir los daños del fuego, rayos y volcanes. También se recurre a ella con los males de los pechos, partos difíciles y problemas con la lactancia. En Esukalerria se le atribuye esta faceta sanadora.