Archivo del año: 2013

Forjas Brun (de Izurdiaga), una vida trabajando el hierro

familia_artesanos_brun

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Forjas Brun, de Izurdiaga, ha recibido en Durango el premio Artetsu Saria, que concede Arbaso, en la modalidad Toda una vida, en reconocimiento a su labor de defensa y promoción de la artesanía. Será en Durango, coincidiendo con la inauguración de Euskal Denda, la gran feria del sector artesanal vasco que se celebra paralelamente a la Feria del Libro y Disco Vascos.

«El premio es por su trayectoria vital y de dedicación como artesano, y por su calidad moral como persona. Agradeciéndole su labor como propagador por toda Euskal Herrria del buen hacer de nuestros artesanos, tanto desde la perspectiva profesional como humana», señalan desde Arbaso, la asociación que engloba a artesanos de toda Euskal Herria.

A la vez de reconocer el trabajo de los premiados, el objetivo de este galardón es crear cauces y vínculos de complicidad para el fomento de la artesanía. «Es una forma de vida, una forma de fomentar los valores culturales de nuestro país, una forma de desarrollo económico y de pervivencia de unos oficios cada día más en desuso», destacan.

Este prestigioso galardón a la familia Brun se suma a una larga lista. «A lo largo de nuestra trayectoria hemos recibido un sinfín de premios, menciones y reconocimientos. Pero este es un reconocimiento a las siete generaciones de la familia que con el buen saber hacer su trabajo hemos mantenido la fragua encendida y hemos podido vivir de ella», señala Eduardo Brun Irisarri, quién junto a su hermano Gerardo regenta en la actualidad este negocio familiar.

A Durango acudirán con su padre, Gerardo Brun Lapuente, y el hijo de Eduardo, Eneko, tal vez la octava generación de una familia que lleva más de tres siglos trabajando el hierro con fuego, aire y carbón a golpe de martillo, una técnica que ha variado poco desde entonces. Pero los Brun han sabido adaptarse a los tiempos sin perder de vista su trabajo de maestros artesanos con piezas de calidad. Por ello, también ofrecen formación a la carta en soldadura con diferentes técnicas y forja.

– Con el buen saber hacer el trabajo hemos mantenido la fragua encendida

Por otro lado, con el fin de promocionar este antiguo oficio, los Brun cogen sus herramientas y utensilios para montar una pequeña fragua en ferias de artesanía y otros eventos por diferentes lugares como. Este año, en siete meses, han realizado 18 demostraciones en diferentes localidades como Urdax, Pamplona, Alsasua, Carcastillo o Auritz/Burguete, por citar algunos. Mañana mismo realizarán una demostración en la feria de Durango. «Para el año que viene tenemos ya fechas acordadas, como por ejemplo en Burgos», apunta Brun.

CENTRO DE INTERPRETACIÓN

Este premio coincide con el primer aniversario del centro de interpretación de la forja. Para celebrar las más de 1.000 visitas sortearán un escudo de forja, con el motivo a elegir. Puede ser el del apellido o la localidad. Para participar se puede realizar a través de Facebook y en la web www.forjasbrun.es. El sorteo será el 22 de diciembre.

El centro se encuentra en la casa-taller de los Brun, muy cerca de la estación de Izurdiaga. Además de ver trabajar a estos maestros artesanos y participar en la tarea, ofrece un recorrido por este viejo oficio. Por un lado, hay un taller temático en el que se puede ver y trabajar con un fuelle del siglo XVIII y diversas herramientas con las que se forjaban clavos, parrillas, pasadores y todo tipo de objetos. También se puede ver mineral de hierro y se explica su elaboración desde la prehistoria hasta el día de hoy.

Asimismo, hay una exposición de piezas de forja, con diseños clásicos y también vanguardistas pero realizados con técnicas tradicionales como soldadura a la calda, además de tallas forjadas de diferentes motivos y elementos decorativos. La visita a este centro de interpretación de la forja de Izurdiaga se completa con un itinerario por un espacio exterior con esculturas realizadas por el patriarca de los Brun, autor de conocidas piezas como El Peregrino de Puente La Reina/Gares. La mayoría son santos y otros, motivos religiosos.

Diario de Noticias, 05/11/2013

El proyecto ‘Amabitxi’ se propone recuperar el patrimonio roncalés

jovenes_roncal_ataviados_trajes

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Igual que el amabitxi, joya de la indumentaria tradicional roncalesa con la que se sujeta por detrás la falda encimera de manera que no se caiga, un grupo de vecinos del valle ha puesto en marcha la iniciativa que toma su nombre con el objetivo de incidir en la recuperación de todo el patrimonio, dando prioridad a la indumentaria tradicional.

El proyecto Amabitxi fue presentado el sábado en el ayuntamiento de Burgui por el coordinador de la iniciativa en esta localidad, Iñaki Ayerra, en un acto organizado por la asociación cultural La Kukula, que contó con la proyección de un resumen de las entrevistas grabadas en la villa para el Archivo del Patrimonio Oral e Inmaterial. Después, el escritor izabar Fernando Hualde explicó a los asistentes el contenido de este nuevo proyecto cuya puesta en marcha se iniciará a partir de enero en los siete pueblos roncaleses. Hualde es uno de los impulsores de esta iniciativa pionera basada en la certeza de los importantes elementos etnográficos que atesoran las casas del valle, y que incidirá en todo lo que afecta a la indumentaria tradicional del valle, sobre la que ya se ha hecho un muestreo en varias casas de diferentes localidades roncalesas con un resultado espectacular, según indicó. «Hemos elegido este nombre porque entendemos que el patrimonio es una bonita joya que hay que sujetar para que no se caiga. En la actualidad, son mil las piezas catalogadas en el valle, y este número es insignificante para lo que hay dentro de las casas», apunta.

La labor que se pretende desarrollar es, principalmente, la catalogación de las piezas antiguas de interés etnográfico existentes en las casas y bordas del valle, así como fotografías y documentos que aporten algo al patrimonio roncalés histórico, lingüístico, etnográfico y cultural. Los impulsores consideran que catalogar las piezas (realizar una ficha con el nombre, fotografía, medidas, uso y estado) es necesario para avanzar en la investigación del patrimonio, y para salvaguardarlo, algo que requiere de la colaboración vecinal. «Nos interesan todas las piezas sin excepción, las que afectan a los oficios antiguos, a la religiosidad y creencias populares, y a todo aquello que pertenezca a nuestro patrimonio. Necesitamos la implicación de los vecinos para que permitan acceder a las casas y dar a conocer las piezas que conservan», matiza Hualde.

El proyecto Amabitixi se suma a los importantes pasos dados para recuperar el patrimonio roncalés y se pondrá en marcha a partir de enero en los siete pueblos del valle. Para animar a la colaboración vecinal, los impulsores dejan claro que en ningún caso se sacarán las piezas de las casas, sino que se hará la catalogación en el mismo sitio en el que están y, siempre que se desee, estará garantizado el anonimato de sus propietarios.

Diario de Noticias, 09/12/2013